En septiembre de 2016, el Ministerio de Salud informó el resultado de la licitación para la construcción del nuevo Hospital de Curicó, tras el proceso de evaluación de las ofertas, finalmente la obra fue adjudicada a la empresa española OHL, del Grupo Villa Mir, en 173 mil millones de pesos, con un plazo de construcción de 4 años que se cumplen en cuatro meses.
El viejo hospital emplazado en la intersección de las calles Chacabuco y General San Martín, que producto del terremoto de 2010 resultó con daños estructurales que obligaron a decretar su demolición, finalmente será repuesto para alegría y tranquilidad de todos los habitantes de la Provincia de Curicó.
Quedarán definitivamente en el olvido estos 10 años transcurridos con hospitales de campaña y de emergencia que se prolongaron mucho más allá de todo plazo razonable, lo que provocó, a fines del verano del 2014, la primera gran manifestación ciudadana desde el retorno a la democracia, con miles de curicanos marchando con una sola consigna "Un Hospital para Curicó".
La obra próxima a ser entregada al Servicio de Salud del Maule, consta de 400 camas, 12 pabellones quirúrgicos, 8 boxes de urgencia, 5 salas integrales de parto, 27 boxes de procedimientos, 52 consultas de especialidades clínicas, 800 estacionamientos y un helipuerto, con una superficie total de 102.930 metros cuadrados en 9 plantas.
Estamos en presencia de una obra emblemática para nuestra ciudad y para toda la Provincia, el gobierno de Sebastián Piñera nunca dio una explicación sobre la incapacidad de impulsar esta iniciativa durante su primer mandato. Sería lamentable, por lo mismo, que ahora, en su segunda administración, esta obra no se entregue a tiempo.
Para evitar retrasos, en abril del año pasado, el Hospital de Curicó fue incluido entre las obras beneficiadas con la inyección extraordinaria de recursos anunciada por los ministros de Hacienda y Obras Públicas, cuando lanzaron un importante plan para dinamizar la economía nacional, del orden de los 1.300 millones de dólares, mil millones para obras públicas en ejecución y otros 300 millones especialmente para hospitales. 
La obra no ha sufrido interrupciones ni producto del estallido social ni de la pandemia del Covid- 19, por lo que no hay razones para temer un aplazamiento de la entrega, sin embargo me permito emplazar al seremi de Obras Públicas en su calidad de mandante en esta obra a que nos ratifique los plazos establecidos en el contrato.
Queremos que el seremi nos informe cuál fue el ahorro de tiempo logrado con la inyección de recursos y si nuestro nuevo hospital está en condiciones de entrar en funciones prontamente para reforzar la capacidad instalada especialmente en medio de una pandemia tan agresiva que ya ha ocasionado numerosas muertes en nuestro país.
No olvidemos que para paliar el déficit de infraestructura, el Hospital San Juan de Dios de Curicó debió suscribir un contrato de arrendamiento con la sociedad inmobiliaria dueña de la fallida Clínica Regional de Curicó. Este contrato se firmó el 5 de septiembre del año 2014 por una renta mensual de $60.057.000, reajustables cada año según variación del IPC.   En otras palabras, cada mes de atraso representará un perjuicio económico superior a los 65 millones de pesos.
En razón de lo anterior y en ejercicio del sano control social que corresponde realizar en democracia, en los próximos días solicitaremos en conjunto con destacados ciudadanos de nuestra provincia una auditoría de la Contraloría General de la República para estar seguros de que no se nos oculta información y que en materia de plazos nada hay que temer.



Gerardo Muñoz Riquelme
Presidente Regional PDC
 

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