La madrugada del domingo 23 de junio del 2024 se produjo el crimen del presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Curicó, José Montes Elgueda, de 87 años,.
En esa jornada fue atacado mortalmente por un solitario delincuente, Benjamín Arévalo Espinoza, quien ingresó a robar a su residencia, ubicada a la altura del kilómetro 4,8 de la ruta J-60, en la comuna de Rauco.
A casi dos años de ese lamentable homicidio, el Tribunal Oral en lo Penal de Curicó informó que el acusado fue condenado a 18 años de cárcel efectiva, aunque se le deben descontar 662 días en que estuvo en prisión preventiva.
El fiscal jefe de Curicó, Miguel Gajardo, se mostró conforme con la pena, aunque no descartó que se apele debido a que el Ministerio Público había solicitado cadena perpetua calificada.
"Tendremos que analizar con detalle la sentencia para ver las consideraciones que tuvo el tribunal para hacer esta pena un poco más baja", dijo.
Sin embargo, dijo que el Ministerio Público quedó satisfecho con la decisión judicial, ya que "se acoge la tesis de la Fiscalía, se trata de un delito de robo con homicidio y también se tomó en consideración aplicar una pena alta y sin ningún tipo de beneficio".
SENTIMIENTOS CONTRADICTORIOS
En tanto, Claudia Montes, hija del querido dirigente vecinal, precisó que recibió la condena con sensaciones encontradas, pues por un lado se llegó a una sentencia condenatoria, pero por otra esperaban que el asesino de su padre estuviera más tiempo tras las rejas.
"Esperaba una pena mayor porque creo que eso no se condice con la condición, no solamente de mi papá, el imputado es una persona joven y que, en 16 años más, va a quedar libre", acotó.
Por tal motivo, agregó que para "los vecinos de Curicó, en general para la sociedad, creo que podría haber sido una pena más ejemplificadora".
