Todo comenzó con una pelea entre personas en situación de calle que vivían en rucos a orillas de la línea férrea detrás del Mall Curicó.
Una de esas personas prendió fuego a las pertenencias de su oponente y las llamas se extendieron a una casa cercana.
El inmueble resultó con serios daños y ahí habitaba un funcionario municipal del área cultura con sus padres adultos mayores.
El alcalde curicano, George Bordachar, lamentó el hecho y dijo que tendrá mano dura con las personas que viven en rucos.
"Esto no da para más", dijo la autoridad, agregando que pedirá a EFE que se sume a la solución de ese problema.
