Ante la llegada de un frente de mal tiempo, la mejor herramienta para proteger a nuestras familias es la prevención. 

Lluvias intensas, fuertes vientos y posibles anegamientos pueden generar situaciones de riesgo que, con medidas simples y oportunas, es posible evitar.

Antes del evento, es importante revisar el estado del techo, canaletas y desagües de la vivienda, retirando hojas u otros elementos que puedan obstruir el escurrimiento del agua. 

También se recomienda asegurar objetos que permanezcan en patios, balcones o terrazas, ya que el viento puede desplazarlos y provocar accidentes.

Si debe conducir, reduzca la velocidad, mantenga una mayor distancia con el vehículo que lo antecede y encienda las luces bajas para mejorar la visibilidad. 

Evite atravesar calles o caminos inundados, ya que la fuerza del agua puede ser mayor de lo que aparenta y ocultar daños en la calzada.

En caso de movilizarse a pie, utilice calzado adecuado, extreme las medidas de autocuidado en superficies resbaladizas y manténgase alejado de árboles, postes o estructuras que puedan verse afectadas por el viento.

Asimismo, es recomendable mantenerse informado a través de los canales oficiales de las autoridades y organismos de emergencia, siguiendo sus instrucciones y evitando difundir información no verificada.

La prevención la debemos hacer todos. Una actitud responsable contribuye a reducir los riesgos, proteger a nuestros seres queridos y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.

La seguridad comienza con la prevención. Prepararse hoy puede marcar la diferencia mañana.


Prefecto Carabineros Curicó
Coronel Evelyn Osses Vásquez

 
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