La denuncia hecha por una madre, tras la intoxicación de su hijo, fue lo que derivó en una investigación penal en Linares.
El propietario de una farmacia, ubicada cerca del terminal de buses, vendía medicamento irregularmente.
El hombre comercializaba remedios a clientes sin portar la receta médica requerida y bajo estricto control.
Fue imputado fue formalizado y la farmacia quedó con prohibición de funcionamiento.
