Se trata de un ciudadano colombiano, de 34 años, quien se encontraba recluido en la cárcel molinense cumpliendo condena por el delito de femicidio frustrado.
Una vez dejado en libertad, fue aprehendido por funcionarios de la PDI, quienes lo trasladaron a la región Metropolitana para concretar su expulsión del territorio nacional.
Ese procedimiento se pudo realizar porque había una notificación vigente en el Servicio Nacional de Migraciones.