Se trata de Juan Hevia, quien por muchas décadas trabajó en el principal paseo peatonal de la "Ciudad de las Tortas", donde los niños se podían fotografiar junto al clásico caballo de madera y, además, comprar golosinas que ofrecía en su puesto.
Además, sagradamente en el mes de diciembre se personificaba de "Viejo Pascuero", donde recorría las principales calles del centro de la comuna con un carrito.
Los restos de Juan Hevia están siendo velados en una casa ubicada a la altura del 1499 del pasaje Lago Pelluhue de la población Olano Arismendi, en la comuna de Curicó.