El protagonista de esta historia es Vicente Iturriaga Rodríguez, de solo 10 años, quien vive en el sector de Bombero Garrido, en la comuna de Curicó. Hasta marzo de este año llevaba una vida absolutamente normal. Sin embargo, en el colegio Peumayén sus profesores comenzaron a notar algunos cambios. A Vicente le costaba bajar las escaleras y estaba perdiendo la visión. Con el correr de los meses, el menor comenzó a retroceder en su crecimiento, es como que se está transformando nuevamente en su bebé. Desde el establecimiento educacional, le recomendaron a su familia llevarlo a un especialista. Primero pasó por un par de sicólogos hasta que lo atendió un neurólogo, quien le practicó algunos exámenes que le hicieron pensar que se trataba de algo preocupante. La clave fue una resonancia que detectó adrenoleucodistrofia, enfermedad denegerativa que no tiene tratamiento ni cura y que se caracteriza por la cantidad excesiva de grasa en el cuerpo que provoca daños en el cerebro y deriva en problemas sensoriales, motores y del habla. Con ese mal indicio fue enviado a Santiago donde le confirmaron la noticia en dos centros asistenciales.

MONJES BUDISTAS

En conversación con diario La Prensa, su madre, María Rodríguez, recordó que su único hijo estaba de lo más normal y que se destacaba por tener promedio sobre 6.0. Por tal motivo, el diagnóstico médico fue un duro golpe. La mujer recordó cómo empezaron los primeros síntomas de alerta. “Primero empezó con el mal genio, a caminar mal y el ver poco. Nos dimos cuenta que no era nada sicológico y comenzamos a ver especialistas. Se le hicieron todos los exámenes. El escáner y la resonancia arrojaron inmediatamente lo que era”, apuntó.
Hace pocas semanas vieron a Vicente unos monjes budistas brasileños que adelantaron un viaje que tenían planificado a nuestro país. “A través de una familia que tengo en Brasil ellos supieron del caso. Ellos tenían un viaje a Chile, pero lo adelantaron porque quisieron pasar a saludarlo. Le hicieron dos ritos que le mejoraron el genio, ha estado más tranquilo”, contó la madre del niño.



ACEITE DE LORENZO

Tomando en cuenta que la adrenoleucodistrofia no ha encontrado una cura a través de la medicina tradicional, la mamá de Vicente irá en busca del llamado “aceite de Lorenzo”, el cual es una mezcla de varios aceites que servirían para alargar las expectativas de vida de los pacientes. El nombre de este remedio se basa en la historia de un niño de 5 años, cuyos padres buscaron ayuda en la medicina alternativa en España, en 1984. Según los datos que maneja el círculo cercano de Vicente, el aceite lo pueden encontrar solo en Canadá, Estados Unidos e Inglaterra. María Rodríguez afirmó que en el Reino Unido ya encontró la solución, pero que ha tenido algunos problemas administrativos. “Tengo los contactos y es llegar y pedir, pero tengo que tener un permiso del Servicio Agrícola y Ganadero, sin eso no me lo pueden enviar. El aceite cuesta casi novecientos mil pesos los 5 litros que dura cerca de un mes y medio”, dijo.



TODOS CON VICENTE

La junta de Vecinos “Nuevo Mundo” de Bombero Garrido está organizando varios eventos en febrero para juntar dinero para traer a Curicó el aceite de Lorenzo. Si a usted le llegó esta historia, tome papel y lápiz para que vaya a ayudar.

Sábado 3: Sorteo Rifa, a las 18:00 horas, en la cancha a un costado de la plaza “Felicidad”, ubicada en Nicaragua y San Jorge.

Sábado 10: Actividad con las mamás

Sábado 17: Zumbatón

Domingo 18: Torneo de fútbol
Además, hay una cuenta RUT de Banco Estado: 15.131.857-6

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