La emergencia fue detectadoa el 31 de enero tras una tormenta eléctrica en la cordillera y ha consumido 120 hectáreas.
El siniestro ha requerido desde su inicio una estrategia centrada en combate aéreo, debido a la compleja topografía,
Coordinación
Autoridades han sostenido reunión informativa con vecinos del Cajón de Pejerrey y sectores aledaños afectados.
El Gobierno comprometió el despliegue de recursos y la continuidad del trabajo hasta la total extinción del siniestro.
