La iniciativa solidaria fue encabezada por el Colegio Médico Capítulo Curicó de la Región del Maule, el cual durante tres días habilitó varios centros de acopio para ir en ayuda de los miles de damnificados afectados por los fuertes sismos en el país hermano.
El presidente de esa entidad, doctor Javier Moreno, destacó lo recaudado durante 72 horas. "En conjunto tanto con los colegas médicos venezolanos y chilenos, parte de la comunidad de la ciudad de Curicó y algunas poblaciones cercanas", contó.
El profesional reconoció que el llamado fue todo un éxito, pues se juntaron alimentos no perecibles, medicamentos, útiles de aseo, entre otros productos vitales para una zona de catástrofe.
"Esto se hizo a través de un grupo de personas que están trabajando en Santiago, logrando ser el puente directo con la Fundación Andrés Bello, que está coordinada con profesionales médicos en la ciudad de Valencia, en conjunto con la universidad de Carabobo en Venezuela", apuntó.