Las bajas temperaturas se han hecho sentir en la zona central del país. Consciente de que muchas personas no tienen con qué abrigarse, especialmente las que viven en situación de calle, María José Mella Villena, de 25 años y técnico en Trabajo Social, decidió habilitar su casa como “Ropero Solidario”, el cual está ubicado en la intersección de las calles San Luis con San Fermín, en la población Bombero Garrido.

Señaló que la iniciativa nació de la necesidad de ayudar. “Es una idea que se viene hace un par de semanas trabajando y mandé a hacer un pendón. Junté la ropa que tenía en mi casa, que era mucha entre mía, de mi hijo, de mis papás y la seleccionamos porque no vamos a regalar algo de mala calidad”, indicó.

Agregó que todo “nace por la necesidad de ayudar, ya que años anteriores salíamos a dar café y a regalar ropa, pero por toda la situación país, y además de que tengo un hijo de dos años tres meses, no puedo exponerme tanto”.

Apoyo

María José Mella puntualizó que su familia la apoyó desde el primer momento y pronto se sumó más gente. “Cuando pusimos el pendón y la ropita llegó altiro otra vecina a cooperar. Hay muchas personas que la pandemia los pilló muy mal parados, se quedaron sin ingresos, y esta es una forma de ayudar sin pedir nada a cambio”, acotó.

De paso, aclaró que “esta no es ropa para revender porque hay personas que sí regalan ropa para eso y otras se ganan unas lucas, pero en este caso no porque hay gente que ni siquiera tiene mil pesos para comprarse algo usado. La idea es poder llegar a todas las personas que realmente lo necesitan  y que son muchas en Curicó”.



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