La mayoría de las calles del centro de Curicó se ha vuelto intransitable por la gran cantidad de comerciantes ambulantes ilegales que se ubican en las veredas de Camilo Henríquez o Peña. Ante ese escenario, el presidente de la Cámara de Comercio, Víctor Dacaret, emplazó al municipio “a tomar cartas en el asunto”, pues las fiestas de fin de año son un salvavidas para cientos de empresas de todos los tamaños.“Diciembre es el mejor mes del año. Se compra más mercadería para poder surtir mejor los negocios y tener una variedad de productos para los consumidores”, apuntó.
A juicio del dirigente, existe una despreocupación de la autoridad en controlar el comercio ilegal. “Ya no se pueden pedir más reuniones, porque lo saben perfectamente. Lo hemos planteado en reiteradas oportunidades y ahora el que no se controle le corresponde a los inspectores municipales”, indicó.


Palo a autoridades

Dacaret sostuvo que no habría voluntad política para enfrentar el asunto, el cual ha perjudicado al sector representado por más de ocho mil 300 patentes comerciales que aportan el 30 por ciento de los recursos municipales. “Han bajado más del 60 por ciento en octubre. Ahora se está recuperando, hubo que hacer incluso una adecuación de los horarios, porque los buses se estaban saliendo muy temprano y las grandes tiendas y mall empezaron a abrir y cerrar más temprano”, precisó.




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